sábado 16 de mayo de 2009

Xixón todavía nos quiere


Viaje extraño a Gijón. El motivo, la 6ª Escuela Feminista “Rosario Acuña”, así que tres días intensivos de conferencias y de mesas redondas sin tiempo para pasear por la ciudad ni dedicarme al turismo. Afortunadamente, la última de las mañanas me escapé a las termas romanas y, más tarde, a ver a mi amigo David González, con quien no pude estar mucho, pero de quien volví a apreciar su gran talla humana y su excelencia poética. Le llevé el último libro que hemos sacado en Palmart, Del consuelo, de Carmen Laínez, y él me obsequió con dos grandes regalos: la reedición ampliada de su antología El demonio te coma las orejas (1997-2008) y el volumen inencontrable Los centros de la calle.
El sábado, tras haber trasnochado en exceso debido a la fiesta que llevaban encima algunas participantes (menos Alejandra, de Oaxaca, con quien me quedé en un taburete mirando sus ojos negrísimos mientras hablábamos de México DF), viaje de retorno, no sin hacer una pequeña escala en Recópolis, una de las dos únicas ciudades que erigieron los visigodos en Hispania. De nuevo yo y mi amor por las ruinas. Por la noche, con cansancio, también me tocó apagar tardísimo las bombillas del día, pues me entrevistaba Pedro Riba, director y presentador del programa “Luces en la oscuridad” en Punto Radio. El tema, Leónidas. Leónidas… –le decía a Rosa María por las carreteras de Castilla. Si hubiera tenido un hijo le hubiera puesto de nombre Leónidas: “Leónidas Laínez”.
Delante de internet, y esperando que se hicieran las 2:30 de la madrugada para recibir la llamada del programa, veo las fotos que nos hicimos las comidas y las cenas del congreso: la simpatía, la responsabilidad y el ángel de Cristina Maidagan, que cuando me dijo que vivía en San Sebastián pensé que era un pueblo asturiano; la elegancia y la apertura de pensamiento de Latifa Lakhbar, charlar con ella hizo que me replantease muchas cosas; la sabiduría, el arte y lo extrovertido de Cristina Molina Petit, de las islas Canarias (“Llevamos un día aquí y a los valencianos les han dado dos veces arroz y yo me he comido un plátano”); la enorme cultura y don de palabra de Amelia Valcárcel; la claridad expositiva y la jovialidad, desde hace tantos años, de Alicia Miyares; la valentía y trayectoria de Norma Reyes… Fuera de concurso, por haber sido excepcional, la hospitalidad, cercanía y simpatía de las organizadoras del congreso: Begoña Fernández, concejala de Igualdad, Empleo y Juventud, del Ayuntamiento de Gijón; Felisa Soria, jefa de la Oficina de Políticas de Igualdad del Ayuntamiento de Gijón; y Chus Martín, que regenta un soberbio espacio cultural, el Café Dam. Tres días de una gran sensación de estar aprovechando el tiempo a pesar de pájaras, decepciones, clima invernal, vacío creativo y mono consumista, que no pude resistir el viernes a las 19:00, lanzándome como un desesperado a las puertas de la librería Paradiso, donde me gasté todo lo que debería haber ahorrado.
En la foto de arriba: David González, Rosa María Rodríguez Magda y Josep Carles Laínez.
En la imagen inferior (de izquierda a derecha): Felisa, Begoña, Alicia, Cristina, Josep Carles y Rosa María (en la fila superior); Latifa, Alejandra y Norma (en la inferior).