Estoy “blasqueado”. Llevo 36 horas ininterrumpidas trabajando en un texto sobre Blasco Ibáñez (vale, he dormido 5 horas) que requiere de una concentración adictiva, y para el que siempre falta algún dato que no he encontrado donde pensaba, y me obliga a esperar. Quería acabarlo hoy, pero he debido darme por vencido. ¿Fin de semana? ¿Qué es “fin de semana”? Anoche tuve unos momentos de relajación extrañísimos: escuchaba a Pet-Shop Boys y leía a Marilyn Monroe (qué ternura de mujer), mientras sufría una excitante taquicardia mezclada con turbios sueños. Siempre me ocurren cosas así cuando estoy cansado: me paso de vueltas, y me destarifo. Determinados elementos del mundo golpean mi subconsciente y empiezo a danzar por los ámbitos mentales más disparatados. Eso me sucede, y por eso lo contaba, cada vez que leo el título de la novela que Blasco Ibáñez nunca llegó a escribir: La juventud del mundo. Esa juventud la observo igualmente en una canción extraordinaria: “Being Boring”. ¡Ay!
domingo 16 de enero de 2011
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